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La gran remontada de Lula

Por Máximo Hoch - 5 de noviembre de 2026
La gran remontada de Lula

Las elecciones del domingo 25 fueron históricas en Brasil: por primera vez en su historia presidencial, un candidato logró remontar el resultado de la primera vuelta y ganar el balotaje. Pero ¿cómo se explica esto?

Un hecho histórico

Desde el retorno de la democracia en Brasil y las primeras elecciones presidenciales directas de 1989, nunca había ocurrido que un candidato que terminó segundo en la primera vuelta después lograra imponerse en el balotaje. Lo ocurrido el domingo pasado marca, por eso, un hecho histórico en la política brasileña.

Las razones por las que Lula logró dar vuelta la elección seguramente seguirán siendo tema de debate en los ámbitos políticos durante mucho tiempo. Múltiples son los análisis que se han esbozado. Aquí buscaré quedarme con algunos factores que podemos identificar y analizar para entender cómo influyeron en el resultado final.

La primera vuelta y la sobreconfianza de Bolsonaro

En la primera vuelta, Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, actualmente preso, obtuvo el 47,03% de los votos válidos, frente al 45,16% de Lula. Como suele ocurrir en las elecciones brasileñas, este resultado lo dejaba bien posicionado de cara al balotaje y, en mi opinión, reforzó las expectativas de victoria dentro de su campaña.

Sumado a esto, el candidato de la derecha pudo conseguir el respaldo de otros candidatos derrotados en la primera vuelta, como Ronaldo Caiado, Romeu Zema y Augusto Cury, además del apoyo de partidos del llamado "Centrão", como PP, União Brasil, Republicanos y Podemos.

Esto último, sumado a la ventaja inicial, parece haber generado cierta sobreconfianza dentro de la campaña de Flávio. Según una reconstrucción publicada por UOL, mientras en su entorno ya se discutía cómo se repartirían los ministerios entre los sectores que habían apoyado su candidatura, Lula decidió intensificar su movilización en las calles y las redes sociales de cara a la segunda vuelta. Sin embargo, los respaldos políticos que había conseguido Flávio no necesariamente se tradujeron en votos. De hecho, el candidato del PT sumó 10,4 millones de votos entre ambas vueltas, frente a los apenas 3,7 millones que consiguió su rival.

Un ejemplo fue el "Exército do Lula", el canal de WhatsApp impulsado por el nuevamente reelecto diputado André Janones, que buscó organizar a los simpatizantes y ampliar el alcance de la campaña. Así, Lula logró reforzar su presencia territorial en las últimas semanas antes del balotaje, algo que claramente lo ayudó, en especial si vemos la cantidad de votos adicionales que hubo entre la primera y la segunda vuelta.

Luis Inacio Lula da Silva, Fuente France 24.

El miedo al bolsonarismo

Algo que pudo dejar en evidencia esta elección es que, en Brasil, una parte del electorado no necesariamente vota por el candidato que más prefiere, sino por aquel que menos rechazo le genera. Esto se relaciona con el ya muy conocido "voto estratégico", que consiste en elegir a un candidato para evitar que gane otro que menos me gusta. Para mí, esto se puede ver bien reflejado en los resultados de la primera vuelta, cuando candidatos como Cury y Caiado, que habían llegado a registrar alrededor del 10% y el 5% de intención de voto en algunas encuestas, terminaron obteniendo porcentajes mucho menores.

Obviamente, si bien esta diferencia no puede explicarse únicamente por el voto estratégico, para mí sí que refleja una buena imagen de la manera en la que los votantes terminaron decidiendo en las urnas.

Como tal, este voto estratégico, que en un principio lo ayudó, parece haber terminado jugando en contra de Bolsonaro. Su candidatura, impulsada directamente por su padre, le permitió consolidar su posición dentro de la derecha brasileña y reunir buena parte de ese electorado. Sin embargo, esa misma asociación pudo ponerle un límite a la hora de sumar nuevos apoyos en la segunda vuelta, ya que, para una parte de los votantes, el rechazo a un nuevo gobierno de la familia Bolsonaro pudo pesar más que su propio rechazo a Lula, llevándolos a elegir al candidato del PT.

A esto también se sumó el mal desempeño de Flávio en varias de sus apariciones públicas. En los debates, su actitud ante Lula, que de por sí tampoco tuvo una muy buena performance, y algunos de sus gestos detrás de él, por momentos rozaron lo ridículo. Y en las entrevistas individuales me parece que tampoco logró destacarse mucho: recibió críticas por dedicar demasiado tiempo a atacar a Lula y defender a su padre, en vez de explicar sus propuestas y mostrar cómo pensaba gobernar.

Esto muestra un posible cambio en Brasil. Hasta esta elección, el voto "anti" había estado marcado principalmente por el rechazo al PT, algo que se vio en 2022, cuando Jair Bolsonaro pasó del 43,20% de los votos en la primera vuelta al 49,10% en la segunda, un aumento de casi 6 puntos que estuvo a punto de darle la victoria. En esta elección, en cambio, el rechazo parece haberse centrado más en evitar un regreso de los Bolsonaro al poder. Algo que quizás se puede explicar tanto por las políticas de derecha de su gobierno como, y a mi parecer más esencial, por el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023 y las amenazas que esto le trae a la democracia brasileña.

El rol de Trump

Por otra parte, tampoco se puede dejar de lado la intervención de Donald Trump en la campaña. La relación entre Lula y el presidente estadounidense viene siendo tensa, y las amenazas de Trump contra Brasil, sus críticas al gobierno y su apoyo a la familia Bolsonaro le dieron a Lula una oportunidad para llevar la discusión al terreno de la soberanía nacional. Está claro que el presidente brasileño aprovechó esto para presentar a Bolsonaro como alguien alineado con los intereses de Trump, lo que implicaba un riesgo de que Brasil pudiera quedar sujeto a las decisiones de Washington.

Las presiones de Trump también pudieron generar, de por sí, rechazo entre los brasileños que vieron sus amenazas como una intromisión en los asuntos internos del país. Algo que a Flávio, en cambio, le pudo haber terminado jugando en su contra, al dificultar que se presentara como un candidato capaz de defender los intereses de Brasil por encima de los de Estados Unidos.

Las consecuencias para la región

En definitiva, Lula logró dar vuelta la elección por una combinación de factores: la sobreconfianza de la campaña de Flávio, la dificultad de este para convertir los apoyos políticos en votos, la mayor movilización del PT en la recta final, el rechazo que todavía genera el bolsonarismo y la capacidad de Lula para aprovechar las intervenciones de Trump en defensa de la soberanía brasileña. A esto se sumó el mal desempeño de Flávio en los debates y las entrevistas, que tampoco lo ayudó a sumar nuevos votantes. Lo que básicamente terminó inclinando una elección que, después de la primera vuelta, parecía favorecer a su rival, pero que se terminó decantando por cuatro años más de lulismo.

Está claro que la victoria de Lula trae consigo varias consecuencias para nuestra región. La principal es que frenó la ola de gobiernos de derecha que venía avanzando en el continente y protegió lo que sectores progresistas consideraban su último bastión en Latinoamérica. Esto también contribuye a equilibrar un escenario regional que ya venía bastante inclinado hacia la derecha, dando lugar a una mayor diversidad ideológica en las discusiones políticas de la región.

Por otro lado, para nuestro país, esto probablemente signifique al menos un año más de relaciones diplomáticas tensas con Brasil. A esto se suma que fue desde Argentina que Flávio Bolsonaro partió rumbo a Estados Unidos tras la derrota electoral, dejando atrás un país donde enfrenta acusaciones vinculadas a distintos delitos, lo que generó una controversia internacional adicional entre nuestros países.

De todas formas, el rumbo de las relaciones entre ambos países durante los próximos cuatro años dependerá en buena medida de lo que ocurra en las próximas elecciones presidenciales argentinas. El resultado de Brasil deja planteado un escenario que podría cambiar nuevamente según lo que decidan los argentinos en las urnas. Pero todavía falta para eso, y habrá que esperar para ver cómo evoluciona la política regional hasta entonces.

Referencias

  1. "Flávio Bolsonaro (PL) e Lula (PT) vão disputar o 2º turno para a Presidência da República" TSE.
  2. "Resultados segundo turno" TSE
  3. "Brazil’s Lula wins historic fourth term, Flavio Bolsonaro refuses to concede" Reuters
  4. "O risco que a campanha de Flávio Bolsonaro enfrenta na reta final da disputa com Lula" Revista Veja
  5. "Quem é André Janones, deputado que criou o 'Exército do Lula'" CNN Brasil
  6. "For Lula, Brazil's sovereignty is at stake in final election" Reuters
  7. "Inside the Trump-administration campaign to return Brazil’s Bolsonaro clan to power" Reuters
  8. "Como Lula virou: presidente levou 3 de cada 4 novos votos; Flávio apenas 1" UOL
Sobre el autor

Máximo Hoch

Máximo Höch es estudiante de Relaciones Internacionales en la Di Tella y forma parte del Área de Análisis Político de la Fundación Politeia.